Limpiar la barbacoa después de cada uso ayuda a conservar la parrilla, evitar la acumulación de grasa y mantener mejores condiciones de higiene. El método cambia según sea de carbón, gas o eléctrica.
Limpieza después de cada uso
- Deja que la barbacoa se enfríe completamente.
- Retira los restos grandes de comida.
- Cepilla la parrilla.
- Vacía las cenizas si es de carbón.
- Limpia la bandeja recogegrasas.
- Pasa un paño húmedo por las superficies.
- Seca las piezas antes de guardarlas.
Según el tipo
Barbacoa de carbón
Retira las cenizas solo cuando estén completamente frías. Limpia la parrilla con un cepillo adecuado y revisa que las entradas de aire no estén obstruidas.
Barbacoa de gas
Limpia la parrilla y la bandeja recogegrasas. Comprueba periódicamente que los quemadores no estén bloqueados y sigue las indicaciones del fabricante antes de desmontar cualquier pieza.
Barbacoa eléctrica
Desconecta el aparato y deja que se enfríe. No sumerjas en agua las piezas eléctricas ni el panel de control. Retira la parrilla y la bandeja si el fabricante permite lavarlas.
Qué evitar
- Limpiar una barbacoa todavía caliente.
- Verter agua sobre brasas encendidas.
- Utilizar productos no aptos para superficies de cocción.
- Mojar conexiones, resistencias o controles eléctricos.
- Guardarla húmeda.
- Utilizar cepillos deteriorados que desprendan cerdas.
Conclusión
La limpieza resulta más sencilla si se realiza después de cada uso. Retira grasa, restos y cenizas antes de que se acumulen, y guarda la barbacoa completamente seca.
Si utilizas carbón, consulta también cómo encender una barbacoa de carbón.
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